lunes, 28 de septiembre de 2015
Su antecesor, el ETRR-1, es un reactor de fabricación soviética que comenzó a operar en 1961. Para Egipto, el ETRR-2, con su variedad de instalaciones, laboratorios y sistemas periféricos, constituye una herramienta clave para continuar el entrenamiento de científicos e ingenieros. Asimismo, le permite abastecer su mercado interno de elementos necesarios en medicina.
La AEA llamó a licitación internacional para el ETRR-2 en 1989 e INVAP fue seleccionada para realizar la obra en 1992. Un año después comenzó la obra, cuyo cronograma de avance fue cumplido rigurosamente. El reactor se puso en marcha en 1997 y se entregó, ya en funcionamiento, en 1998. INVAP tuvo la responsabilidad de llevar adelante la ingeniería y el gerenciamiento total del proyecto: desde el diseño conceptual, la documentación del licenciamiento y la puesta en marcha, hasta el abastecimiento, la construcción y el montaje de la obra.
A lo largo de los cinco años que duró ese proceso, Egipto se benefició de la transferencia de conocimientos nucleares, ya que sus profesionales estuvieron involucrados en el diseño y sus firmas de ingeniería participaron en la construcción. Como es habitual en las exportaciones de INVAP, la obra se realizó de acuerdo a las normas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que obligan al cliente a un régimen exigente de inspecciones internacionales y a llevar una contabilidad estricta de los inventarios del combustible utilizado.
A lo largo de los cinco años que duró ese proceso, Egipto se benefició de la transferencia de conocimientos nucleares, ya que sus profesionales estuvieron involucrados en el diseño y sus firmas de ingeniería participaron en la construcción. Como es habitual en las exportaciones de INVAP, la obra se realizó de acuerdo a las normas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que obligan al cliente a un régimen exigente de inspecciones internacionales y a llevar una contabilidad estricta de los inventarios del combustible utilizado.
DESCRIPCIÓN DEL ETRR-2
El edificio del reactor tiene cuatro niveles, una construcción sismo-resistente y su centro es un bloque masivo central de concreto que alberga el reactor y sus piletas auxiliares. El ETRR-2 es un reactor de pileta abierta. Tiene un núcleo de hasta 30 elementos combustibles con 19 placas por pieza, formados por aleación de uranio enriquecido al 19,75% y que suministran en conjunto una potencia nominal de 22MW térmicos.
Vista del núcleo del ETRR-2, iluminado por la luz azulada de Cerenkov
El núcleo está a una profundidad de diez metros dentro de la pileta de 4,5 metros de diámetro y rodeado por una chimenea de zircaloy que canaliza el poderoso flujo ascendente de agua liviana desmineralizada.
La reactividad del núcleo se controla mediante seis placas de aleación de Plata-Indio-Cadmio. En caso de enclavamiento (apagado) del reactor en situación de emergencia, la corriente convectiva ascendente generada dentro de la chimenea alcanza para eliminar el calor residual del núcleo, sin necesidad de bombeo o de inversión de flujo. Este es un rasgo de seguridad inherente por diseño.
Asimismo, el reactor cuenta con un sistema de protección (RPS, por sus siglas en inglés) que analiza en forma simultánea cinco señales. El RPS dispara el enclavamiento del núcleo ante cualquier "salida de parámetros" de cualquiera de estas señales críticas.
Equipamiento científico
El resto de la planta comprende varios canales de irradiación, celdas calientes, circuitos cerrados de alta presión para testeo de combustibles y otros equipamientos de investigación. Por ejemplo, el reactor cuenta con un búnker diseñado para experimentar un novedoso tratamiento oncológico, llamado Terapia por Captura de Neutrones (BNCT, por sus siglas en inglés).
Además, incluye un sistema de radiografía por neutrones de materiales y componentes, así como otro similar dentro del tanque para el análisis subacuático de muestras de muy alto grado de activación. En forma contigua al borde superior de la pileta hay una celda caliente para el manejo de diferentes equipos de testeo habituales en ciencia de materiales.
Además, incluye un sistema de radiografía por neutrones de materiales y componentes, así como otro similar dentro del tanque para el análisis subacuático de muestras de muy alto grado de activación. En forma contigua al borde superior de la pileta hay una celda caliente para el manejo de diferentes equipos de testeo habituales en ciencia de materiales.
Piletas principal y auxiliar del ETRR-2. Al fondo del hall una celda caliente de transferencia de elementos irradiados
Galería de fotos
trabajo en robótica
INVAP ha diseñado y construido un conjunto de máquinas y herramientas semiautomáticas o totalmente automáticas llamado REMA (por “reparación y mantenimiento”), capaces de ingresar y funcionar en sitios hostiles debido a factores como la temperatura, la presión y la radiación. De ese modo, se logra operar y reparar una instalación industrial hermética desde adentro.
Telemanipuladores desarrollados por INVAP para la Central de Celdas Calientes del Ctro. Atómico Ezeiza (CNEA)
La empresa ofrece este servicio con robots y herramientas diseñadas a medida de cualquier cliente. Posee una vasta experiencia en la utilización de REMA en centrales nucleares y en complejos equipos de las industrias química, petroquímica y farmacológica.
Antecedentes
En 1987 INVAP realizó uno de sus primeros trabajos con telemanipuladores. La Central Nuclear Atucha I había salido servicio por la ruptura de un elemento combustible. Se debía limpiar ese sitio inaccesible y altamente radioactivo para así reparar el núcleo de la central. En plena crisis nacional de energía, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) pidió presupuesto por la tarea de reparación a la firma KWU-Siemens, proveedora del reactor, que estimó el costo en 200 millones de dólares (la mitad del precio de adquisición de Atucha I “llave en mano”).
Ante tal situación, la presidenta de la CNEA, doctora Emma Pérez Ferreyra, decidió implementar una reparación con recursos propios. Bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA, por sus siglas en inglés), los expertos de la CNEA e INVAP realizaron la limpieza y la reparación de las partes dañadas dentro del recipiente de presión sin abrirlo en absoluto, usando únicamente sus entradas de diseño.
Esto se hizo con herramientas telecomandadas diseñadas por INVAP. El costo total fue de sólo 17 millones de dólares. Luego en 1997, Atucha I tuvo la necesidad de reparar integralmente sus enfriadores de moderador; tarea en la que se utilizaron con éxito nuevamente las herramientas REMA, algunas de ellas ya plenamente robotizadas.
Ante tal situación, la presidenta de la CNEA, doctora Emma Pérez Ferreyra, decidió implementar una reparación con recursos propios. Bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA, por sus siglas en inglés), los expertos de la CNEA e INVAP realizaron la limpieza y la reparación de las partes dañadas dentro del recipiente de presión sin abrirlo en absoluto, usando únicamente sus entradas de diseño.
Esto se hizo con herramientas telecomandadas diseñadas por INVAP. El costo total fue de sólo 17 millones de dólares. Luego en 1997, Atucha I tuvo la necesidad de reparar integralmente sus enfriadores de moderador; tarea en la que se utilizaron con éxito nuevamente las herramientas REMA, algunas de ellas ya plenamente robotizadas.
Dispositivos diseñados para la reparación de intercambiadores del circuito del moderador de Atucha
Colombia. Pionera mundial en la regulación de drones. Tanto que no podrá volar ninguno
Por Guru Huky
Qué los drones han llegado para quedarse y que cade vez estarán más presentes entre nosotros es algo de lo que ya pocos dudan. Qué además en países con geográficas extremadamente complejas, cómo las que tiene Colombia, pueden resultar toda una solución a muchos problemas es algo que cualquiera puede imaginar.
Precisamente Colombia, se ha situado cómo pionera en establecer un marco regulatorio para los Drones, algo absolutamente necesario si quieres que una nueva actividad pueda desarrollarse de forma totalmente ordenada y hace tan sólo un par de semanas la Aeronáutica Civil Colombiana sacaba a la luz su regulación sobre drones.
No sabemos quién ha sido el lumbreras que ha redactado la regulación pero después de darle una leída una cosa queda clara. Será muy complicado que un Dron pueda volar en Colombia cumpliendo la ley. Básicamente han matado esta actividad antes incluso de que haya podido nacer.
El documento de 34 páginas tiene una serie de requisitos regulatorios de sentido común internacional, tipo altitud máxima a la que podrán volar los drones, distancia con el operador, zonas específicas en donde no se pueden volar etc.. Hasta aquí todo normal, el problema es que añade también otros requisitos que ya no son tan normales. Os mencionamos algunos:
Cursos de formación:
En Colombia para operar un Drone deberás tomar un curso de piloto, idéntico a los cursos básicos que se realizan y que son necesarios para pilotar un avión de verdad. Los cursos deberán ser realizados en las escuelas autorizadas por la Aeronáutica Civil y aquí tenemos el primer problema. A día de hoy Aeronáutica Civil Colombiana no ha autorizada ninguna escuela a impartir el curso. Alguién ha disparado la ley antes de apuntar.
Según varias escuelas consultadas el curso propuesto por Aeronáutica Civil puede costar al menos $5.000 USD. Costará más dinero hacer el curso que comprarse el drone, y la formación deberá renovarse cada 6 meses.
Seguro Obligatorio:
Para poder operar un Drone también deberás contar con un seguro obligatorio. Otro pequeño problema porque hoy en día no hay ninguna compañía de seguros en Colombia con la que puedas contratar este tipo de seguro.
Comunicarte con la Torre de Control:
Si los dos primeros puntos pueden ser sólo un contratiempo que supone un veto temporal a los drones, cuesta más saber en que estaba pensando el que ha redactado la ley cuando exige que los operadores de drones dispongan de radios con capacidad para comunicarse con las Torres de Control del aeropuerto más cercano. Comprarse una de estas radios valen un dineral y sólo pueden ser operadas legalmente con la correspondiente licencia. No sé que sentido tiene que las Torres de Control tengan ahora que empezar a gestionar multitud de nuevas comunicaciones totalmente innecesarias y más teniendo en cuenta que la legislación ya contempla la prohibición de que ningún drone pueda acercase a menos de 5 kilómetros de un aeropuerto.
Avisando con 15 días de antelación.
Para acabar el regulador colombiano exige que los planes de vuelo de los drones deberán ser comunicados a la Aeronáutica Civil y a la Fuerza Aérea Colombiana con 15 días de antelación. Justificando en cada plan de vuelo que el trabajo que va a realizar el drone no puede ser realizado por un avión. Una forma perfecta para proteger a las compañía de aviación dedicadas en Colombia a tomar fotografías aéreas y que con los drones les podía aparecer un competidor formidable.
Vïa Petapixel
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